Cómo las empresas estadounidenses convirtieron la IA en un arma de guerra para Israel
Microsoft, Google, Amazon y OpenAI han proporcionado tecnología de inteligencia artificial al régimen de Tel Aviv, facilitando ataques masivos en Gaza y Líbano. La automatización de la guerra ha multiplicado las víctimas civiles y consolidado la ocupación.
Las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos han convertido la inteligencia artificial (IA) en una herramienta clave para la maquinaria bélica israelí, permitiéndole intensificar su ofensiva en Gaza y el sur del Líbano. Microsoft, Google, Amazon y OpenAI han suministrado modelos avanzados de IA, almacenamiento en la nube y procesamiento masivo de datos al régimen de Tel Aviv, facilitando una guerra más letal y sistemática contra la población civil.
Según una investigación de la agencia AP, el ejército israelí ha incrementado en 200 veces el uso de estos servicios desde octubre de 2023, cuando comenzó su genocida campaña de exterminio en Gaza. Con el respaldo de estas tecnologías, Israel ha refinado su capacidad de vigilancia, selección de objetivos y ataques aéreos, llevando la guerra a un nivel de automatización sin precedentes.
El saldo de esta colaboración es devastador: más de 50.000 muertos en Gaza y Líbano, según cifras de los ministerios de salud locales, y la destrucción de casi el 70% de la infraestructura en la Franja de Gaza.
Silicon Valley al servicio de la ocupación
Microsoft, un pilar del sector tecnológico estadounidense, ha mantenido una relación estrecha con el ejército israelí durante décadas, relación que se profundizó tras el ataque de Hamas en 2023. Documentos internos revisados por AP confirman que Tel Aviv ha aumentado drásticamente su dependencia de Microsoft Azure, Google Cloud y Amazon Web Services para almacenar y analizar datos obtenidos por su red de vigilancia.
Desde octubre de 2023, la cantidad de datos almacenados por Israel en los servidores de Microsoft se duplicó, alcanzando los 13,6 petabytes, una capacidad equivalente a 350 veces la memoria necesaria para archivar todos los libros de la Biblioteca del Congreso de EE.UU.
"Es la primera vez que tenemos confirmación de que modelos comerciales de inteligencia artificial están siendo usados directamente en la guerra. Esto plantea enormes preguntas sobre el rol de la tecnología en conflictos ilegales e inmorales", advirtió Heidy Khlaaf, experta en IA del AI Now Institute y exingeniera de OpenAI.
OpenAI, creador de ChatGPT, ha sido un actor clave en la militarización de la IA. A través de Microsoft Azure, la empresa ha facilitado al ejército israelí modelos avanzados de aprendizaje automático para la identificación de objetivos.
Aunque OpenAI insiste en que no tiene acuerdos directos con el ejército israelí, en 2024 modificó sus términos de uso, pasando de prohibir el uso militar a permitir su aplicación en "casos de seguridad nacional". Esta ambigua justificación abrió la puerta para su explotación en la guerra contra Gaza y Líbano.
La IA israelí combina el análisis de conversaciones interceptadas con modelos de machine learning para etiquetar posibles objetivos. Sin embargo, estos sistemas han demostrado ser propensos a cometer errores fatales, como traducir erróneamente diálogos en árabe y marcar a civiles inocentes como combatientes, lo que ha resultado en ataques indiscriminados.
Además de Microsoft y OpenAI, otras corporaciones han sido fundamentales en la infraestructura bélica de Israel. En 2021, Google y Amazon firmaron el contrato Proyecto Nimbus, un acuerdo de 1.200 millones de dólares para suministrar servicios de computación en la nube y herramientas de IA al ejército israelí.
La implicación de estas empresas en la guerra quedó en evidencia cuando, en febrero de 2025, Google eliminó de su política ética la cláusula que prohibía el uso de su IA para vigilancia y armas, un movimiento similar al de OpenAI un año antes.
Empresas como Cisco, Dell y Red Hat (subsidiaria de IBM) también han proporcionado servidores y sistemas de almacenamiento de datos a Tel Aviv, mientras que Palantir Technologies, conocida por sus contratos con el Pentágono, ha trabajado directamente con Israel en el desarrollo de sistemas de IA para la guerra.
A pesar de que el ejército israelí afirma que el uso de IA ha permitido ataques más "precisos", la realidad demuestra lo contrario. Un oficial de inteligencia reveló a AP que las traducciones automáticas de diálogos interceptados han llevado a ataques erróneos contra civiles, debido a malas interpretaciones del árabe al hebreo. "Las IA pueden generar falsos positivos que llevan a la muerte de personas inocentes", admitió la fuente, que ha trabajado directamente con estos sistemas.
Mientras las grandes empresas tecnológicas siguen obteniendo contratos millonarios con Israel, las víctimas palestinas y libanesas siguen acumulándose. La inteligencia artificial, lejos de ser una herramienta para el progreso, ha sido convertida en un arma de guerra al servicio del exterminio.
Noticias relacionadas
-
Trump y Netanyahu anuncian plan de limpieza étnica en Gaza
-
Entre la libertad y el exilio: Israel libera a 110 palestinos, pero destierra a 20
-
Israel intensifica el desplazamiento forzado en Yenín y Tulkarem
-
Regreso palestino al norte de Gaza: una victoria frente a la ocupación